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martes, 26 de marzo de 2013

La Fundación Manuel Buendía de Periodismo se incorpora al proyecto Librosdecomunicacion.com

Libros iberoamericanos sobre comunicación a un clic


La incorporación de la Fundación Manuel Buendía de Periodismo al proyecto unificador de la investigación iberoamericana en el ámbito de la comunicación, promovida por la editorial española Comunicación Social Ediciones, supone un valioso aumento de los fondos para los investigadores del área.


El director de la editorial española Comunicación Social, Pedro J. Crespo, y el presidente de la FMB (Fundación Manuel Buendía A.C), Omar Raúl Martínez, han firmado un convenio para implementar la distribución digital del fondo bibliográfico de la FMB —una de las más relevantes instituciones mexicanas dedicadas al estudio y formación en Periodismo— a través del portal de distribución electrónica www.librosdecomunicacion.com, en el que ya están disponibles sus primeros títulos.
 
Omar Raúl Martínez,
Presidente de la Fundación Manuel Buendía de Periodismo
y director de la Revista Mexicana de Comunicación.
Comunicación Social Ediciones puso en marcha hace poco más de un año el primer portal de distribución electrónica de libros digitales especializados en comunicación www.librosdecomunicacion.com, con el fin de conseguir la máxima difusión de las últimas investigaciones en comunicación realizadas en el ámbito iberoamericano y facilitar su búsqueda de modo inmediato a través de internet.

Se trata del único portal que, además de ofrecer los fondos de la editorial, incluye también la producción de universidades, asociaciones o instituciones como el CIESPAL (Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina), uno de los primeros centros en unirse al proyecto.

 

El portal www.librosdecomunicacion.com soluciona, en apenas segundos, el obstáculo que los investigadores padecen ante la dispersión de la producción científica sobre comunicación y facilita la localización y el acceso a textos especializados con una fórmula rápida y de bajo coste.

El proyecto quiere contribuir a acabar con el «costoso desconocimiento de lo que se hace en cada nación iberoamericana» como ha señalado el profesor mexicano Raúl Trejo Delarbe en una entrevista publicada en este mismo blog.

La incorporación del Fondo Editorial de la Fundación Manuel Buendía A.C. supone un paso adelante para que todos los países iberoamericanos compartamos reflexiones sobre los estudios de Comunicación y edifiquemos en común el conocimiento en torno a esta disciplina.

domingo, 3 de febrero de 2013

Xosé López: «En un momento de tantas transformaciones en internet, no hay un modelo único de negocio»


[El catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela publica Movimientos Periodísticos en Comunicación Social Ediciones. Por Marta Frechilla]

Xosé López es Catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela.
Xosé López ejerció siempre como periodista en publicaciones locales (A Nosa Terra, El Ideal Gallego y La Voz de Galicia) y, en buena medida, esa circunstancia le llevó a centrar en el periodismo de proximidad sus investigaciones como catedrático de Periodismo en la Universidad de Santiago y director del grupo de investigación Novos Medios. La irrupción de internet dio un nuevo giro a sus trabajos, que también se fijaron en las formas de comunicar de los nuevos medios y que propiciaron tres obras publicadas por Comunicación Social Ediciones: Desafíos de la comunicación local. Guía para la práctica de la información en los ámbitos de proximidad, Ciberperiodismo en la proximidad y La metamorfosis del periodismo. Ahora acaba de publicar Movimientos periodísticos, un libro sobre todas aquellas corrientes que han dejado su impronta en el periodismo. Pese a que su estudio se ha integrado en los planes de las facultades de Comunicación, faltaba una obra que, como ésta, «analizase, reflexionase o sistematizase este asunto». Y Xosé López lo ha escrito.

-Las obras que ha publicado con Comunicación Social Ediciones se han centrado en los cibermedios y la información local. ¿Sus investigaciones también se han volcado en esos dos temas o ha tocado más ámbitos?
-Básicamente yo he investigado siempre sobre espacios de proximidad, la llamada comunicación local o comunicación en espacios de proximidad. Soy de un pueblo pequeño, he trabajado en prensa de proximidad y siempre he procurado investigar en esa línea con perspectiva histórica y diferentes metodologías. Cuando apareció la red internet, me orienté hacia ese fenómeno de nuevas formas de comunicar en el ámbito global y en el ámbito próximo, que era emergente en aquel momento. A partir de ahí, me ha interesado esa relación entre lo mundial y lo local que algunos autores han definido como glocal.

Movimientos periodísticos
El último libro de Xosé López,
Movimientos periodísticos.
-Ahora acaba de publicar un nuevo libro, Movimientos periodísticos. ¿Puede avanzar de qué trata este libro?
-Yo creo que en la historia del periodismo desde sus inicios hay una serie de corrientes, en unos casos son únicamente tendencias y en otros se acaban convirtiendo en movimientos. ¿Qué son esos movimientos? Al igual que hay movimientos literarios, hay movimientos periodísticos que buscan otra forma de hacer periodismo, que se consolidan alrededor de una serie de principios y de formas y que tienen una plasmación en una serie de medios. Esto aparece en el periodismo desde sus inicios. Podríamos hablar del Nuevo Periodismo en Inglaterra. Luego aparecen el Nuevo Periodismo Norteamericano, el Periodismo de Precisión, el Periodismo Cívico... Una serie de movimientos que se han consolidado y que han dejado su impronta en el periodismo, porque han incidido en el modelo estándar o dominante del periodismo. 


-¿Y por qué saca este estudio ahora?
-La verdad es que lo he ido posponiendo. No había en nuestro ámbito ningún estudio que analizase, reflexionase o sistematizase este asunto, y en alguno de los nuevos planes de estudio se han incorporado ya a las diferentes materias aquellas cuestiones que han ido nutriendo el periodismo y aquellos periodistas que han dejado su impronta. De ahí el interés de hacer, en un momento de tantas transformaciones en el periodismo, un recorrido por esos aspectos referidos a los diferentes movimientos y tendencias a lo largo de la historia.

Portada de La metamorfosis del periodismo
-Muchas veces los digitales de los periódicos locales se limitan a ‘colgar’ los contenidos del periódico en papel, no se diferencian, no actualizan contenidos, entre otras cosas, porque no hay apenas personal para ocuparse de estas tareas...
-Sí, efectivamente. Hay un modelo dominante que ha introducido la industria que consiste en incorporar el mismo contenido en papel y en la red. Es un modelo no muy acertado, porque, por un lado, fagocita su producto en papel y, por otro, no da valor añadido. Los productos en la red deben acomodarse y adaptarse a las dinámicas de la red, que son unas dinámicas y unas posibilidades totalmente distintas de las que ofrece el producto en papel. Primero hay que crear la comunidad y toda una serie de posibilidades de interactuar, de participar... Algunas empresas están trabajando en hacer productos diferentes y claramente diferenciados. De ahí que la estrategia de las empresas sea de diversificación. Si apuestan por el papel apuestan por el papel. También puede apostar por el papel combinado con la red o sólo por la red y, por tanto, por productos claramente diferenciados y originales.

«Los cibermedios han abierto
nuevas posibilidades y nuevas
formas de construir mensajes,
pero están todavía en
fase de experimentación»
-Parece como si, en su día, a los diarios locales les hubiese pillado la irrupción de internet con el paso cambiado...
-La aparición de internet provocó cierto desconcierto en la industria de los medios de comunicación. Hubo empresas que miraron de reojo lo que aparecía en la red. La mayoría optó por hacer lo mismo que hacía en papel y trasladarlo a la red. Llegamos a una fase de buscar originalidad en los productos. ¿Qué ha pasado? Que se produce en un contexto —a partir de 2008— de crisis económica y ha coincidido con toda una serie de cambios en la propia industria: se produce un descenso en la publicidad y una serie de factores que condicionan el desarrollo de la industria y de sus estrategias. Efectivamente, a los diarios locales, que viven básicamente de la publicidad de proximidad, les toca abandonar esas estrategias, y ahora mismo son muy pocos los que tienen claro y definido el modelo. Hay algunas experiencias en los grandes mercados, como el norteamericano, donde hay alguna industria tradicional, como el Courant, con una serie de experiencias que combinan el producto tradicional en papel, el producto hiperlocal en la red, con participación ciudadana... Es el caso de la sección Eye Towns, una especie de ediciones hiperlocales para dar información de proximidad publicada por los propios ciudadanos. Hay una búsqueda de nuevas formas que buscan la combinación de todos esos fenómenos y características de la red para el producto en la red y aprovechar para el papel el apoyo que ofrece internet en algunos casos, pero, en cualquier caso, hacer productos diferenciados.

-¿En España, que es el ámbito que usted mejor conoce, hay casos de medios que lo hayan hecho bien?
-Hay medios que han innovado y que están apostando por las iniciativas hiperlocales, como el grupo Vocento y también La Vanguardia. Buscan diferenciar lo que es el producto en papel del producto en la red, con iniciativas de base ciudadana, de base colaborativa. Realmente hay mucha experimentación, que es lo que toca en una fase de tantos cambios y transformaciones. Porque no hay una única forma que funcione en el ámbito del mercado y de los negocios; hay varios modelos de negocio. Los modelos de negocio en la red son complejos y cambiantes y, por tanto, en un momento de tantas transformaciones, no hay un único modelo, hay diferentes modelos que van dando algunos resultados.

Portada del libro de Xosé López
Desafíos de la Comunicación Local
-¿Los periodistas y los responsables de los diarios locales tienen en cuenta que no sólo se dirigen al ámbito local en el que nacieron y al que informaban inicialmente, sino al resto del mundo, que su información local tiene trascendencia global?
-La difusión ahora es mundial y el interés puede llegar desde cualquier parte. Esa circunstancia lleva a una reformulación de los productos, a la incorporación de mucha más información de servicios, de mucha más información interactiva y participativa, nuevos productos basados en herramientas de automatización de la información...
Hay medios de proximidad que están tratando de trabajar con esa doble perspectiva: próxima a la comunidad cercana y, también, a la comunidad virtual, que tiene interés porque ha visitado el lugar donde se enclava ese diario o porque en algún momento va a acudir allí y necesita información. Al final, la base territorial sigue siendo fundamental para el ámbito del negocio y del  funcionamiento de la propia industria de la comunicación. Pero no es menos cierto que hay que tener una dimensión global, porque la difusión también lo es. También las iniciativas colaborativas de medios de proximidad han entrado en una nueva fase, en la que encontramos algunos casos de intercambios de información. Son las nuevas dinámicas que impone la sociedad en red.

«La difusión ahora es
mundial, lo que exige
una reformulación de
los productos»
-Algunos profesores, periodistas e investigadores de la Comunicación apuntan a que la clave para que la prensa escrita compita con la digital está en hacer dos productos diferentes: por un lado, el periódico en papel, el tradicional de toda la vida, y por otro, el digital. ¿Qué opina al respecto?
-Esa parece la opción más lógica y racional. No hay una fórmula única, no funciona un único modelo de negocio, sino que hay varias fórmulas y varios modelos de negocio. Lo más razonable es hacer productos diferenciados, de acuerdo con las características de los propios usuarios, que no son los mismos en uno y otro producto, aunque haya usuarios coincidentes. Esto implica hacer productos diferenciados, pero, también en alguna medida, complementarios y coincidentes. Es lógico que la actualidad se trate de manera diferente en un diario que sale cada 24 horas que en un medio en la red que estamos actualizando constantemente y constantemente tenemos la información puntual.

«Hacer un producto en papel
y otro digital parece la opción
más lógica, porque los usuarios
de cada medio son también diferentes»

-Algunos autores comentan que hay que escribir de manera diferente para los digitales que como se escribe para la prensa...
-Sí, claramente. No es lo mismo escribir para un diario en papel que para un diario en la red. Una noticia breve, un flash, puede ser igual. Pero todos los elementos de hipertextualidad, de multimedialidad, de interactividad, que genera la información en red exige escribir de manera diferente. Hay nuevas formas de hacer historias de vida, de contextualizar la información. La red de redes, no cabe duda, ofrece nuevas posibilidades y exige nuevas narrativas. Hay una matriz general, pero luego el soporte condiciona. Y no sólo condiciona el soporte, sino la manera de acceder a la información: es diferente si la consumimos en una tableta o en un móvil. Hay diferentes formatos y diferentes estructuras narrativas para cada uno de esos soportes. Esto no es nuevo, sino que es algo que ha caracterizado a la propia evolución de la industria de la comunicación, igual que ha sido diferente escribir para la radio, la televisión o para un diario. Ahora hay nuevos medios, nuevas variantes, nuevos soportes y un nuevo entorno que condiciona y marca las características de la propia construcción de mensajes.     

-¿Se lleva a la práctica? ¿Realmente se hace?
-Hablamos de lo que en principio se considera ideal. Luego, los medios, para producir, necesitan una serie de recursos y necesitan no sólo profesionales capacitados, sino un número de profesionales. Las limitaciones y el contexto económico están llevando a que algunos de estos productos tengan una estructura pobre y no desarrollen muchos aspectos. Hoy la redacción en los cibermedios tiene aspectos de hipertextualidad, de multimedialidad y de interactividad, pero en algunos casos el nivel es primario, en otros medios es medio y en otro, alto o muy alto. Suele ser alto en los grandes medios y aquellos más innovadores. Hay un gran número de medios, de tamaño medio o pequeños que hacen un gran esfuerzo, que tienen un nivel alto. Hay una gran mayoría de medios, principalmente medios de proximidad, que ofrecen productos cuya estructura narrativa es realmente primaria y con pocos elementos que aprovechen las posibilidades que tiene la narrativa en la red. Es algo que está en una fase inicial y, a medida que van evolucionando y garantizando su sostenibilidad, va mejorando.

Portada de Ciberperiodismo en la proximidad
-¿Las facultades de Comunicación están al día y forman a los estudiantes universitarios para escribir para estos nuevos medios?
-Sí, efectivamente. La materias de redacción informativa o producción de la información se imparten pensando en todos los soportes. ¿Qué pasa? Que en las facultades se dan unas visiones generales y luego hay másters y materias específicas para una formación continua más completa con el fin de dominar herramientas y, sobre todo, la narrativa. Porque las herramientas van cambiando, pero las narrativas están condicionadas por las características del soporte. Hoy las facultades en su mayoría han adaptado los planes de estudio. Antes 'redacción informativa' se planteaba pensando en prensa, radio y televisión, y ahora pensando en internet y en toda la sociedad móvil, porque a través de ellos se consume información y, por tanto, hay que construir mensaje periodístico.

-¿Cómo pueden reciclarse los profesionales que estudiaron la carrera hace tiempo? ¿Los libros, como los que usted ha escrito sobre ciberperiodismo, pueden ser una buena herramienta?
-Hay tres vías básicamente. Por una parte, toda una serie de bibliografía que ha aparecido en los últimos años y que nos permite ver todas estas transformaciones y reflexionar desde diferentes perspectivas, tanto desde una perspectiva aplicada como hacer una reflexión crítica. El segundo ámbito es la propia actualización de material que va apareciendo en la red y en textos en eBook. Y en tercer lugar, todo lo que son las nuevas herramientas y cursos de formación continua vinculados a esas nuevas herramientas. Actualmente, las facultades, las asociaciones de la prensa y los colegios de periodistas, en algunos casos conjuntamente, organizan cursos para que se puedan actualizar esos conocimientos. También algunas empresas procuran que sus propios equipos de redacción puedan adquirir las habilidades precisas para construir mensajes para los nuevos soportes.

«No es lo mismo escribir para
un diario en papel que para
un diario en la red; internet
exige nuevas narrativas»

-En el libro Ciberperiodismo en la proximidad sostiene que el ciberperiodismo supone «nuevos horizontes para el periodismo», pero también «amenazas». ¿Cuáles son esos horizontes y esas amenazas?
-El periodismo es periodismo al margen de los soportes; se puede hacer periodismo en muy diferentes soportes. Pero no cabe duda de que la aparición de los cibermedios abrió nuevas posibilidades y nuevas formas de construir mensajes, pero están todavía en fase de experimentación. Es un sector muy dinámico y, por tanto, hay muchas transformaciones y, también, muchas incertidumbres, y esas incertidumbres llevan a muchas amenazas. Las dificultades para crear y consolidar modelos de negocio generan una serie de iniciativas con pocos recursos, situaciones precarias de periodistas... No se han visto correspondidas con las expectativas que podían generar los cibermedios y el mundo de la comunicación en la red. Hay muchas oportunidades, pero también muchas debilidades. Siempre ha sido así en el mundo de los medios, pero en esta fase de transformaciones hay todavía más incertidumbres, porque el modelo de empresa también está cambiando: pasamos de un modelo estable y que estaba más o menos consolidado a un modelo que vive altos y bajos. Esto efectivamente abre posibilidades, pero también supone una serie de amenazas. Por otro lado, la comunicación es ubicua, está en todas partes, pero el periodismo es escaso. Por tanto es necesario una serie de aspectos, de convenciones renovadas, para diferenciar lo que es comunicación y lo que es periodismo, lo que cumple los principios básicos en los que se basa el periodismo y, más en concreto, el periodismo de calidad.

jueves, 28 de junio de 2012

El futuro de la prensa, ¿es el Nuevo Periodismo?


[Periodistas y profesores de comunicación proponen como alternativas a la ‘agonía’ del sector una vuelta al nuevo periodismo y, también, un periodismo de calidad, bien escrito, con valor añadido, participativo y que responda a los problemas de los ciudadanos. Por Marta Frechilla ]  

La redacción del Telegraph, un modelo para muchos periódicos importantes. / INTERNET

Las cinco claves de los expertos:

1.Vuelta al nuevo periodismo
2.Calidad en las informaciones. Buenas narraciones que utilicen todos los recursos narrativos y lingüísticos al alcance del periodista.
3.El reportaje. Un género interpretativo, con altas dosis de análisis e investigación, que anticipe las posibles consecuencias de los hechos.
4.Informaciones con valor añadido que se distingan de lo que ofrecen otros medios de comunicación.
5.Un periodismo participativo, más implicado y comprometido con los problemas e intereses de los ciudadanos. Caben tanto los contenidos más duros (hard news), es decir informaciones de economía y sociedad, como las soft news, más ligeras, que conecten con su ámbito personal.


El académico, periodista y gran impulsor del Periodismo de Precisión, Philip Meyer, anunció el fin de la prensa escrita para el año 2043. Cuando hizo estas manifestaciones en los años 60, cualquiera le hubiera tildado de pesimista, incluso de tener una visión demasiado apocalíptica y desalentadora. Pero en la segunda década del siglo XXI, y asistiendo un mes sí y otro también al cierre de periódicos y a los anuncios de despidos en medios de comunicación, cualquiera empieza a pensar que Meyer no andaba tan desencaminado. Al menos en el caso de España. Es más parece que se equivocó y tenía que haber adelantado sus previsiones unos años antes...

La crisis económica general está detrás de buena parte de los males de la prensa. Pero hay más motivaciones que explican la caída en ventas de los periódicos y que vienen de muy atrás. De hace, por lo menos, 15 años, explica Antonio López Hidalgo, profesor de Periodismo de la Universidad de Sevilla. «La crisis económica lo que ha hecho es agravar el problema. Por una parte, las tecnologías han hecho que todo se agilice y, al agilizarlo, que sobren profesionales», añade. Esta situación se traduce en muchos despidos de periodistas. Las cifras bailan, según leas un medio u otro. Pero, redondeando, alcanzan los 6.000 desde 2008. Pero hay más razones que explican que ‘sobren’ profesionales de la comunicación. La crisis económica está detrás de la caída de la publicidad, que ha afectado especialmente a los diarios locales. E internet ha ‘seducido’ a muchos lectores, que ahora se informan en los diarios digitales y ya no compran periódicos.



Xosé López
«Se tiene que ir a un periodismo total, en
estado puro y alejado
de contaminaciones empobrecedoras»






Los empresarios de la comunicación se devanan los sesos para buscar nuevas fórmulas que les ayuden mantener lectores y, en definitiva, ventas. Para que la prensa no muera. Y aunque la situación invite a pensar lo contrario, hay muchos periodistas y teóricos de la comunicación que no sólo confían, sino que están convencidos de que la prensa sobrevivirá. Sólo hay que buscar fórmulas, que las hay. Uno de ellos es Xosé López García, catedrático de Periodismo de la Universidad de Santiago de Compostela. «Hay futuro para el periodismo. Cuando hay buenas informaciones, el público las consume», asegura en el libro Movimientos periodísticos. Las múltiples iniciativas profesionales y ciudadanas para salvar los elementos básicos del periodismo en la era digital, que la editorial Comunicación Social publicará en septiembre de 2012 y que da muchas claves para salvar la prensa y asegurar su futuro.

La primera fórmula es un periodismo de calidad: buenas historias, bien contadas –es decir, haciendo uso de todos los recursos narrativos y lingüísticos a su alcance-, bien documentadas, interpretando y anticipando consecuencias, y ofreciendo valor añadido respecto a otros medios de comunicación. Porque para informarse, para el flash informativo, el público ya cuenta con los medios audiovisuales y, ahora, con internet. «No se trata de ofrecer sólo lo que los usuarios ya tienen a golpe de clic», explica. En este sentido, López García reivindica una vuelta a los orígenes del periodismo, a «lo de siempre». Al reportaje bien escrito.



Begoña Echevarría
«Se tiene que volver al
nuevo periodismo: contar historias, historias reales, con todas las técnicas habidas y por haber de la literatura»



En su libro, Xosé López habla precisamente de los movimientos periodísticos, que surgieron, cada uno en un momento histórico, para buscar nuevas formas de hacer periodismo en contraste con el modelo estándar o dominante del periodismo y dar alternativas en momentos críticos. Uno de ellos, quizá el más conocido, es el nuevo periodismo. Truman Capote, Gay Talese, Norman Mailer y Tom Wolfe, entre otros, lo abanderaron a golpe de grandes reportajes -en extensión y calidad- que se diferenciaban de la línea marcada por el periodismo más tradicional.

Ahora, medio siglo después, Begoña Echevarría, profesora de Redacción Periodística de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, ‘invoca’ su vuelta para evitar que «el periodismo muera de verdad». «Se tiene que volver al nuevo periodismo. Puedo contar historias, historias reales, con todas las técnicas habidas y por haber de la literatura», afirma. En su contra, reconoce dos obstáculos: que «en España somos un poco tradicionales para este tipo de fórmulas» y que es «muy costoso, porque hay que escribir y no todos los periodistas saben hacerlo». En su favor, que son formas de hacer que no están reñidas con la objetividad, porque «se puede ser neutro y honesto con un lenguaje más creativo».


Antonio López Hidalgo
«El lector demanda otro periodismo; está cansado de que todos los medios sean iguales, de ir a la red y que no le aporte nada nuevo»




Igual de favorable es Antonio López Hidalgo, quien recuerda que algunos profesionales ya cosechan  esta nueva vía del periodismo narrativo con la creación de revistas y blogs para publicar este tipo de reportaje. Incluso hay editoriales que demandan este gran reportaje porque «se vende muchísimo».

Pero, ¿al público le gusta?, ¿pide este periodismo narrativo? ¿Ese nuevo nuevo periodismo? López Hidalgo piensa que sí. «El lector lo está demandando, está cansado de que todos los periódicos y todos los espacios informativos de los audiovisuales sean iguales, de ir a la red y que no le aporte nada nuevo».

Hace falta periodismo bien narrado, bien contado, pero muchas más cosas. El nuevo libro de Xosé López, Movimientos periodísticos, es una guía de soluciones digna de convertirse en lectura obligatoria para muchos empresarios de la comunicación y periodistas en crisis. Apunta a un «periodismo total, en estado puro y alejado de contaminaciones empobrecedoras»; «plural, respetuoso con todas las opiniones y sensibilidades existentes en la sociedad»; «participativo y más implicado con los problemas de los ciudadanos». Aunque, aclara este último punto, en su opinión no se trata de escribir sólo sobre informaciones superficiales, las llamadas soft news, informaciones de sociedad y de curiosidades que se han colado con éxito, incluso en los medios más serios. También, hay que escribir hard news, informaciones más duras (política o economía) que también interesan y ‘enganchan’ a los usuarios.





María Garrido

«El estilo de vida es el
depósito temático del futuro
y los medios de comunicación
tienen que atenderlo si quieren
aguantar el tirón de la crisis»






Quizá quepan los dos tipos de informaciones en el periodismo del futuro. María Garrido, profesora de Información Audiovisual de la Universidad Pontificia de Salamanca, ha investigado sobre el periodismo de servicio y las revistas femeninas de alta gama, estudios que aparecerán el próximo otoño en el libro Revistas femeninas de alta gama: crónica de un desdén. Estas publicaciones fueron las primeras que mostraron interés por el ámbito de lo privado, que recogieron informaciones de utilidad para el lector, consejos, respuestas a sus problemas cotidianos. Los contenidos que en su día fueron rechazados por la prensa seria, ahora son reclamados como atractivo para mantener y atraer lectores.

«El estilo de vida ocupa un lugar más relevante que hace unas décadas en el espacio público, pero también en los intereses de los lectores. A lo mejor hace varias décadas hubiera sido escandaloso que un periódico como El País publicase ciertas informaciones sobre cómo solucionar un problema con tus hijos». Es más, asegura, además de incluirlo en sus páginas, el diario español ha puesto en marcha «una revista de moda dirigida al público femenino. Los medios de comunicación han recurrido al estilo de vida para levantar sus ventas». Porque, para Garrido, el estilo de vida «es el depósito temático del futuro y los medios de comunicación tienen que atenderlo si quieren aguantar el tirón de la crisis».

Son ideas para mantener una profesión, el periodismo, en horas bajas. Los interesados no son sólo los periodistas en ejercicio, los periodistas en paro y los estudiantes de periodismo, necesitados de mantener su modo de vida. También la propia sociedad democrática. Porque podemos informarnos en la red sin la intervención, la mediación del profesional de la comunicación. Es verdad. Lo que no está tan claro es que sea una buena información, de calidad, veraz, no manipulada. Porque, como concluye Xosé López en su libro, «sin periodistas no hay periodismo y sin periodistas no hay democracia».

jueves, 17 de mayo de 2012

Antonio López Hidalgo: «La columna es un género que da calidad al periódico; es necesario en la prensa escrita»

[El periodista y profesor de la Universidad de Sevilla publica el estudio más completo y global sobre este género periodístico bajo el sello de Comunicación Social Ediciones. Por Marta Frechilla]  

 Foto: ELISA ARROYO

«La columna sigue estando de moda, pero ya no
ocupa esa primera línea de batalla de los años 80 y 90»
 

Existen pocos géneros periodísticos tan libres y completos como la columna. En ella cabe de todo, experiencias personales, humor, poesía, sueños, palabrotas... Todo, siempre que cuente con una buena estructura y esté bien cerrada por los dos lados: en definitiva, que arranque con una frase tremenda y termine de modo rotundo. Lo dijo uno de los maestros de la columna, César González-Ruano, y lo repitió otro, Francisco Umbral. Ha sido un género cosechado por periodistas y escritores en España, con profusión y buena pluma. Sin embargo, curiosamente, faltaba un estudio completo, actualizado y que incluyera toda la bibliografía y lo que se ha dicho sobre este artículo de escritor. El periodista y profesor de la Universidad de Sevilla Antonio López Hidalgo trata de llenar este hueco con La columna. Periodismo y literatura en un género plural, un estudio que aborda de forma amena y que se suma a los otros seis títulos publicados en Comunicación Social Ediciones. El libro está disponible en edición tradicional en http://www.comunicacionsocial.es como en formato eBook en http://www.librosdecomunicacion.com.

 -Usted ya había escrito otro libro sobre el género de la columna, Las columnas del periódico, ¿qué aporta de nuevo La columna, el libro que ahora publica?
-Las columnas del periódico lo publiqué en 1996. Fue mi primer trabajo académico, el trabajo de investigación previo a la tesis. En aquel momento era un género muy en boga y no había ningún trabajo sobre este género, de ahí mi interés en hacerlo. Precisamente en aquel año se publicaron otros dos estudios sobre la columna: uno de Fernando López Pan, de la Universidad de Navarra, y otro, El artículo periodístico, de Teodoro León Gross. Los tres estudios eran los primeros, pero miraban la columna desde un punto de vista parcial, desde pocos ángulos. El estudio que publico ahora es muy diferente.  Se puede decir que es mucho más global, más completo que todos los publicados anteriormente, y además está realizado con una perspectiva de tiempo que nos permite ver la columna desde muchos puntos de vista. El otro era una trabajo pionero, pero todavía bastante parcial e incompleto.

-Por lo que dice, el libro La columna es el estudio «más completo que existe hasta el momento» sobre este género periodístico...
-Lo de más completo puede sonar un poco vanidoso, pero puede considerarse el más completo en el sentido de que es el último escrito sobre el tema y que incluye todos los trabajos que se han publicado al respecto. Viene a ser un compendio y, desde ese punto de vista, el trabajo más completo que se ha publicado.

«Un periódico necesita noticias documentadas,
entrevistas, reportajes, editoriales...
Pero si le falta la columna, le falta esa parte
de brillo, de lujo, que da un valor añadido a los medios»

-¿A quién va dirigido?
-El libro va dirigido, obviamente, a estudiantes de Periodismo, a profesores, a periodistas, a cualquier lector y también a todas aquellas personas interesadas en conocer aquellos géneros fronterizos que campan a sus anchas en esa tierra resbaladiza que une y separa periodismo y literatura. Son temas sobre los que se han escrito bastantes estudios incompletos y  por los que crece el interés por investigar, ampliando nuevas perspectivas.

-Usted apunta en el prólogo que ha querido escribir un libro dinámico y de lectura amena, para lo que incluye muchos ejemplos de columnas a modo de ejemplo.
-Aunque es un libro académico, intento que tenga un lenguaje periodístico, ágil, y que sea de fácil lectura, lo que no significa que baje el nivel del contenido, sino que pueda atrapar al lector con el lenguaje, que pueda enterarse del contenido.

-También, ha pretendido abordar «una línea de investigación relativamente novedosa»...  
-En los estudios de los géneros periodísticos que he realizado he intentado siempre ocupar vacíos o abrir caminos donde a veces no los había. Es el caso del libro que publiqué sobre El titular. Solamente se había publicado en los años 80 un trabajo sobre el tema, y no había ningún manual sobre el arte de escribir un título periodístico. En el caso de los géneros complementarios, no había ningún estudio sobre los formatos de lectura rápida, despieces, etcétera. Siempre he tratado de hacer estudios sobre géneros poco estudiados y, en este sentido, La columna también pretende entrar en un género bastante novedoso, a los que los manuales clásicos, como el de Martínez Albertos, apenas le dedicaban un par de páginas.

«Desaparecerán muchos periódicos,
pero la prensa escrita sobrevivirá.
Eso sí, tiene que encontrar su camino»

-La columna empezó a florecer en España a partir de la Transición. ¿En qué momento se encuentra ahora este género?
El libro está disponible en edición papel
en www.comunicacionsocial.es y en
eBook www.librosdecomunicacion.com
-El origen de la columna es el artículo de escritor que se publica a lo largo del siglo XX, sobre todo aquel artículo de colaborador que sobrevive desde la República hasta la muerte de Franco. Ruano y Julio Camba, principalmente, serían sus más claros antecedentes. Cuando muere Franco, el periodista, libre de corsés gracias a la libertad de expresión, y cansado de otros géneros periodísticos de disciplina más estricta, encuentra en la columna el espacio para decir otras cosas y decirlas de manera distinta. Los primeros columnistas eran periodistas esencialmente. Ahora, posiblemente los escritores escriban más columnas que los propios columnistas. Cuestión de mercado, entiendo. Las columnas se nos han vuelto más literarias, y también han perdido el pulso de la calle del estaban impregnadas en los años 90.

-Comentaba que en 1996, cuando escribió Las columnas del periódico, era un género que estaba de moda, igual que lo estaban las tertulias o los debates. ¿La columna sigue siendo un género de moda en este momento o ya pasó su época de esplendor?
-Sigue estando de moda, aunque aquellos años fueran de mayor esplendor que ahora. La columna surge como un género que da una salida a lo que otros géneros no te permiten. Los géneros informativos son géneros muy castrenses, que tienen muchas normas y no te permiten explayarte en tu ego, en tu vida diaria, en tus sueños. No te permiten utilizar una palabra soez o ser demasiado intimista o grosero. La columna vino a llenar este vacío, y los primeros que comenzaron a utilizarla fueron los periodistas, que necesitaban contar otras cosas y hacerlo de manera diferente, de ahí que renueven tanto el lenguaje. Con los años, las columnas se han hecho más educadas, no siempre tocan la actualidad o la tocan de manera marginal. Siguen estando de moda, pero no ocupan esa primera línea de batalla que ocuparon en los 80 y 90. Sigue siendo un género muy leído, que le da calidad al periódico, y se siguen vendiendo libros que son recopilaciones de columnas. Sigue estando de moda y se ha impuesto, si no para siempre, para bastantes años, como un género necesario en la prensa escrita, aunque no tanto en los medios audiovisuales y en la red.

-Es un género atractivo, por la libertad de temas y estructura que confiere al columnista. Usted ha sido columnista, ¿es, quizá, el género que más le gusta?
-Como periodista prefiero los géneros informativos, porque creo que el periodista debe informar. Dentro de ellos, el reportaje es el género más completo, donde el narrador muestra su capacidad de contar las cosas, de poder documentarse, de mostrar la realidad tal como es. O la entrevista, que es estupenda para mostrar el perfil de una persona. Lo bueno que tienen los géneros periodísticos es que se complementan unos con otros. Y la columna es el género más personal. En la columna puedes recurrir no sólo a destripar la realidad, sino contar tus sueños, cómo te ha ido el día e, incluso, fabular e inventar; utilizar la palabra más soez, como hace Arturo Pérez-Reverte, o darle un tono más intimista o de denuncia. Es como un pequeño cajón de sastre donde cabe todo. Desde ese punto de vista, es un género muy completo. Es el género en el que el ingenio es la regla principal, el ingenio y la libertad. Pero también se complementa con otros géneros. Un periódico necesita noticias bien documentadas, entrevistas, reportajes, editoriales... Pero si le falta la columna, le falta esa parte de brillo, de lujo, que le da un valor añadido a los medios.



«El periodismo profesional prácticamente
ha muerto; hoy se hace un periodismo
programado que proviene de
los gabinetes de comunicación»


-El periodismo escrito atraviesa un momento difícil; algunos auguran incluso el final de  los periódicos en papel o, como mínimo, un cambio profundo en la prensa y en los hábitos de los lectores, con un trasvase importante de los mismos hacia los medios digitales.
-Aunque, desde hace muchos años, se anuncie la muerte del periodismo impreso, no creo que sea tal. En los últimos años se han publicado demasiados periódicos impresos, quizá porque la red no era un vehículo que llegara a todo el mundo. No creo que el papel se acabe nunca, lo que sí creo es que habrá menos periódicos, porque es cara la impresión, el papel y la distribución. Es el mensaje que ha llegado desde las propias empresas periodísticas y que todos hemos asumido como algo natural y que va a ocurrir. Yo creo que la prensa escrita seguirá, pero tiene que encontrar su camino, igual que lo tiene que encontrar internet, que es una revolución para la comunicación entre ciudadanos, pero no es todavía un negocio. De momento el futuro de la prensa no está en internet. La prensa sigue siendo rentable, es un negocio y lo seguirá siendo, aunque algunos periódicos tengan deudas y les toque transformarse para ser viables. Debe acudir hacia una información más contrastada, ofrecer textos más analíticos y contar historias, que es lo que siempre ha hecho el periodismo, y dejar las noticias del día para internet, la radio y la televisión. De hecho, cada vez más, los periódicos intentan hacer dos productos diferentes, en papel y en internet. Desaparecerán muchos periódicos, pero creo que el papel sobrevivirá.
Al autor le gusta investigar
sobre géneros poco estudiados,
como ya hizo en El titular.

-Dedica uno de los apartados del libro al WEBLOG, más conocido como Blog. ¿Es el equivalente de la columna, tal como la entendemos, en internet?
-La columna ha encontrado su proyección en internet. Al ser un género tan libre y no estar sujeto a todos los tecnicismos propios de los géneros informativos, lo puede practicar muchísima más gente. La columna tiene algo bueno, lo decía Juan José Millás: es un género que sirve para experimentar, en el que los escritores buscan nuevas formas de expresión que después llevan a sus ensayos, a sus novelas, a otros textos, tanto literarios como periodísticos. Es la rata de laboratorio sobre la que se hacen muchos experimentos narrativos. Desde ese punto de vista, lo mismo que no tuvo eco en radio y televisión, se está desarrollando en la red. Pero no, el blog no es el equivalente a la columna. El blog puedes utilizarlo para hacer columnas, pero puedes publicar una novela por entregas, reportajes... De hecho, en Iberoamerica hay muchos blogs dedicados a hacer reportajes o textos informativos.    

-El debate sobre el futuro del periodismo, la situación laboral de los periodistas y la precariedad laboral que muchos de ellos sufren, está en la calle. Así que no puedo evitar pedirle su opinión, sobre todo teniendo en cuenta que escribió sobre la precarización de los periodistas en el libro El periodista en su soledad, también publicado por la Editorial Comunicación Social.
-Sobre esta situación he escrito bastante y no precisamente ahora, sino hace 15 años, porque ya se veía venir. La crisis económica lo que ha hecho es agravar el problema. Por una parte, las nuevas tecnologías han hecho que todo se agilice y, al agilizarlo, que sobren profesionales. El periodismo profesional prácticamente ha muerto. Hoy el periodismo que se hace es un periodismo programado que proviene de los gabinetes de comunicación de partidos políticos, sindicatos, instituciones, ONG's... Los medios de comunicación son unos intermediarios entre las instituciones y los lectores. Los comunicados y las notas de prensa llegan perfectamente redactados y apenas se modifican. Antes, cuando yo trabajaba en los medios, teníamos que salir a la calle a buscar informaciones, a contrastarlas, a verificarlas... porque, si no, no había noticias para llenar el periódico. Hoy las nuevas tecnologías han hecho que las cosas se simplifiquen, pero también que la información esté menos contrastada, sea menos profesional, que todos los periódicos se parezcan porque las fuentes son las mismas. Estamos asistiendo a la muerte del periodismo tradicional.

«El lector está demandando que le
cuenten historias, que es lo que siempre
ha hecho el periodismo tradicional»
 
El periodista en su soledad, un
libro de López Hidalgo que
aborda las consecuencias de
la precariedad en el periodismo.

-¿Hay alguna alternativa para que sobreviva el periodismo tradicional?
-Sí, muy fácil, volver a hacer periodismo: buscar noticias, verificar la realidad, contrastarla... Algo que apenas se hace o que se hace en un porcentaje muy bajo. Aunque yo estoy convencido de que se volverá a hacer periodismo. Lo que pasa es que tenemos una democracia en que no interesa ese periodismo tradicional; interesa que los medios estén controlados, y ese control lleva a la precarización de los periodistas, que es la mejor forma de coartar la libertad de expresión. Cuando un periodista no está para contar lo que le dicen, sino para dudar de lo que le dicen y contrastarlo con otras fuentes. La objetividad no está en la ética, sino en el método de trabajo. Pero para contrastar necesita tiempo, muchas horas y dinero para vivir, y eso es lo que el mercado no le va a dar.

-¿Y la gente pide este periodismo tradicional, contrastado?
-El lector está demandando ese periodismo, está cansado de que todos los periódicos y todos los espacios informativos de los audiovisuales sean iguales, de ir a la red y que no le aporte nada nuevo. Hoy que tenemos las mejores tecnologías para comunicarnos mejor, es cuando las tecnologías nos dan la comunicación más vacía. En internet parece que está todo, pero no hay nada. Tenemos medios, pero medios que no nos permiten contar nada.       

-¿La columna cierra un ciclo dentro de los libros dedicados por usted a géneros periodísticos? ¿Está trabajando ahora en algún otro libro?
-Hay un proyecto de libro sobre los géneros biográficos. Se han hecho algunas cosas, pero muy poco, sobre la entrevista, la semblanza, la necrológica, el reportaje biográfico, los diarios de personajes... géneros que no se han estudiado o se han estudiado de manera parcial. Después me gustaría hacer algo sobre dos aspectos muy interesantes. Uno, el periodismo narrativo o periodismo informativo de narración, ese tipo de reportaje que nace con John Hersey, en Hiroshima, o Truman Capote, en A sangre fría, el antecedente de lo que después se va a llamar el Nuevo Periodismo Norteamericano, que en realidad se hacía también en Iberoamérica. En España, menos, porque coincidía con la dictadura. Curiosamente este periodismo está muy en vigor en este momento en Iberoamérica.

-Igual es el futuro para recuperar ese periodismo tradicional...
-Puede ser el futuro o una vía nueva y diferente de conseguirlo. En cualquier caso, es muy curiosa. Los periodistas, aparte de trabajar en un medio de comunicación, han creado revistas para publicar este gran reportaje, de periodismo narrativo, que también publican en blogs, y que las editoriales comienzan a demandar porque se vende muchísimo. De hecho, en ocasiones supera en ventas al género de ficción. Mientras en América Latina está en vigor, que es una vuelta al periodismo tradicional, en España no se hace. Es como si estuviéramos descontextualizados. El segundo campo que me interesa es el de los reportajes en clave de cómic, como los realizados por Joe Sacco. Él se documenta, contrasta la información, hace fotos y, sobre esas fotos, interpreta la realidad con dibujos. Ahí hay una vía abierta que no sé hasta donde llegará, pero que es muy interesante. Son alternativas, otro tipo de periodismo y de dar respuesta a lo que busca el lector: que le cuenten historias que no aparecen en los medios.