jueves, 7 de junio de 2012

Mariano Cebrián: «Las crisis de imagen de una empresa no se resuelven con publicidad, sino con información»

[El catedrático de la Universidad Complutense publica el libro Periodismo empresarial e institucional. Por M. Frechilla] 

Hay muchos libros sobre comunicación corporativa, pero faltaba uno que se centrase exclusivamente en una de las tareas que comprende: la labor que realiza el periodista empresarial e institucional. Para llenar este hueco, el catedrático de la Universidad Complutense de Madrid Mariano Cebrián Herreros acaba de publicar Periodismo empresarial e institucional, con Comunicación Social Ediciones. La obra sirve «de reflexión y de análisis», de orientación y guía para el periodista de empresa y, también, de cuestionamiento de aquellas cosas que no debe hacer. E insiste en las posibilidades que las nuevas tecnologías ofrecen a este profesional, quien, al elaborar notas de prensa, comunicados y noticias en redes sociales y revistas internas, debe ofrecer una información igual de veraz que la que publica aquel que trabaja en medios de comunicación. 
La obra está disponible tanto en edición papel en http://www.comunicacionsocial.es/ como en formato eBook en http://www.librosdecomunicacion.com.


«El periodista de medios y el de empresa
pertenecen a la misma profesión.
La información que se ofrezca desde
una organización ha de ser veraz»
 


-¿Qué es el periodismo empresarial e institucional?
-Es, ante todo, periodismo. Tradicionalmente, el periodismo se ha ceñido al periodismo ejercido desde los medios de comunicación, y parecía que todo lo que no se refiriera a ellos no era periodismo. De hecho, el periodismo empresarial e institucional suele considerarse como un periodismo de fuentes, pero lo es sólo desde el punto de vista de los medios de comunicación. Porque el periodismo empresarial tiene su propio funcionamiento, interno y externo, y su autonomía respecto a los medios de comunicación, mucho más en la actualidad cuando dispone de medios para dirigirse directamente a sus clientes, a las personas con las que está vinculado y a la sociedad en general, ya sea a través de internet o de recursos propios, como medios impresos, audiovisuales, multimedia... Obviamente mantiene unas relaciones con los medios de comunicación, cuyos profesionales van a buscar información, entrevistas, datos... a empresas e instituciones.

-Es curioso, porque siempre se han contrapuesto los términos ‘comunicación’ y 'periodismo'. Como si el periodismo que se desarrolla en medios de comunicación fuera una cosa y la comunicación que llevan a cabo empresas e instituciones fuera otra, como si se tratase de dos campos diferentes, incluso opuestos...
-Históricamente siempre se habló de gabinetes de prensa. Posteriormente se dio el salto hacia una concepción más global e integrada, la de comunicación empresarial e institucional, que incluye al periodismo, la publicidad, el patrocinio, el marketing y todas las estrategias comunicativas que tenga que desarrollar. Por tanto, el periodismo empresarial e institucional está dentro del planteamiento global del plan de comunicación de una empresa o institución. Y no es autónomo, sino que está ubicado dentro de la dirección de comunicación y de sus estrategias. Se insiste en lo de periodismo porque el profesional o profesionales que trabajen en este campo tienen que desarrollar un planteamiento netamente periodístico, y en este sentido no estamos ante profesiones diferentes. El periodista de medios y el de empresa pertenecen a la misma profesión. No por el hecho de que trabajen en un gabinete de comunicación tienen que dar información falsa, contar mentiras, etcétera... La información que se dé desde una empresa tendrá que ser veraz, contrastable y comprobable, lo mismo que si lo hiciera desde otro medio.

-En el libro deja a un lado el trabajo de publicistas, relaciones públicas...
-Sí, me centro exclusivamente en el trabajo de periodismo: en la gestión y elaboración de revistas internas que gran parte de las empresas tienen; en los contenidos para la intranet; o en la información al exterior, a medios de comunicación o a la sociedad. Hoy en día estos periodistas están elaborando gran cantidad de notas de prensa, informaciones, comunicados que aparecen en internet, independientemente de que se publiquen en los medios de comunicación o no. Las empresas tienen unos recursos para dirigirse directamente a la sociedad, sin pasar por los medios de comunicación, y los están aprovechando.

-Sin embargo, llama la atención que la responsabilidad de comunicación en las empresas recae, en muchos casos, en periodistas, más que en publicistas o relaciones públicas.
-Si, la inmensa mayoría de los directores de comunicación son periodistas, porque se ha dejado la vieja idea de que dando publicidad a los medios iban a difundir una información positiva sobre las empresas. Hoy hemos pasado a una situación inversa: el periodismo en las empresas tiene más importancia que la propia publicidad. Hoy una información negativa puede suponer la ruina de una empresa. Tenemos ejemplos históricos, como el de Agua de Solares, que por una información negativa de un producto que no está en buen estado, la gente deja de comprarlo por más publicidad que contrate. Por eso observamos que, durante los últimos años, las personas que están llevando estos gabinetes suelen ser periodistas, porque las empresas e instituciones han descubierto que los problemas y situaciones de crisis de imagen no se resuelven mediante la publicidad, sino que se resuelven mediante la información. Una mala noticia, como decía, puede cargarse una empresa. Una publicidad, por muy maravillosa que sea, no puede hacer milagros con ningún producto.   

«Se ha abandonado la vieja idea de
que dando publicidad a los medios
iban a difundir una información
positiva sobre las empresas»
 
-Muchas veces, al periodista le toca ser hombre orquesta y ocuparse no sólo de sus labores propiamente dichas, sino de la publicidad y las relaciones públicas, porque la organización no tiene recursos para tener varios profesionales.
-Depende del tamaño de la empresa. Las pequeñas cuentan con un profesional que cumple todas las funciones de un director de comunicación. Otras empresas con mayor complejidad tienen diversos departamentos: publicidad, relaciones públicas y periodismo. El director de comunicación lo que hace es coordinar a los diferentes departamentos que lo integran. Hay pequeñas empresas que no tienen recursos ni siquiera para poder mantener un profesional y, en consecuencia, lo que hacen es recurrir a empresas asesoras externas que les lleven la comunicación. Éstas, a su vez, pueden tener diversos profesionales para atender cada una de las necesidades que requieran las empresas que las contratan.   

-¿Este libro puede servir de manual de cabecera para aquellas empresas más pequeñas que no pueden tener un profesional de comunicación?
-La obra lo que trata es de dar una visión global de los diversos sectores, cuestiones, problemas y orientaciones que se tienen que tener en cuenta, desde la perspectiva del periodismo exclusivamente, en las instituciones y las empresas. Se establecen cuáles son las relaciones que pueden tener con otros departamentos, pero el objetivo fundamental es insistir y profundizar en el papel del periodista dentro de las empresas y las instituciones.

El libro dedica capítulos
específicos al funcionamiento
del periodismo
empresarial en internet
-¿A quién va dirigido el libro?
-No se trata de un manual de recomendaciones, sino más bien de reflexión y de análisis para los profesionales; para que les sirva de orientación e incluso de cuestionamiento de cosas que se vienen haciendo tradicionalmente y que dejan bastante que desear. La obra las replantea y busca cuáles pueden ser las nuevas orientaciones. Trata de dar una visión global de todos los campos: internos, intermedios y externos. E insiste muchísimo tanto en los recursos propios que tienen las empresas e instituciones en medios tradicionales, como en la innovación tecnológica. De hecho, se dedican capítulos específicos a ver cómo funciona el periodismo empresarial e institucional dentro de internet y cuáles son las nuevas relaciones que tienen que establecerse a través de las redes sociales, que ofrece un contacto directo a la empresa o institución con la sociedad, independientemente de los medios de comunicación.
                       
-Hay muchos libros sobre comunicación organizacional, ¿qué aporta este libro de nuevo?
-Otros libros lo que hacen es dar un planteamiento global de lo que es el sector de la comunicación y al periodismo lo dejan bastante marginado, mientras que esta obra se centra exclusivamente en el campo periodístico. Trata de ofrecer una visión periodística de la empresa más allá de lo que son las relaciones con los medios. El hecho de que pueda contar con medios propios no quiere decir que desarrolle un periodismo manipulador. Rechazo ese concepto. El periodista de empresa, igual que deben hacer los periodistas de medios de comunicación, tiene que recurrir a sus diferentes fuentes informativas, en este caso los departamentos de la empresa, y contrastar los datos. De la empresa tiene que salir el dato veraz, porque luego el periodista lo va a contrastar. No puede estar dando datos falsos. Y si está difundiendo datos falsos, no está cumpliendo con su profesión.

-¿Las organizaciones realmente cumplen ese principio de dar información veraz y contrastada?
-Todo va evolucionando hacia ese planteamiento. La Asociación de Directores de Comunicación va en esa línea, creando códigos éticos de comportamiento. Quiero insistir en esas orientaciones deontológicas referidas al campo del periodismo empresarial e institucional. Gran parte de los profesionales que llevan las direcciones de comunicación son periodistas, y son profesionales que conocen bien el funcionamiento de los medios, tienen una serie de contactos y tienen que ejercer su trabajo como un verdadero profesional del periodismo y no convertirse en otra cosa. 

-Usted dedica un apartado del libro a comunicación 2.0, blogs, redes sociales y, en definitiva, a los nuevos medios que han modificado los procesos comunicativos de las empresas e instituciones. ¿El periodismo empresarial e institucional está utilizando adecuadamente todas las posibilidades que ofrecen? 
-Todavía se puede sacar más rendimiento a las posibilidades que ofrece internet, que está obligando a innovar, a buscar nuevas estrategias y nuevos planteamientos. En este sentido, el libro puede ayudar porque abre nuevas perspectivas. Aparecen experiencias que han desarrollado algunas empresas. Otras que no las habían desarrollado, al ver que a otras les ha ido bien, las aplican. No deben quedarse con los medios tradicionales ni entregarse de una manera exclusiva a los nuevos medios. Debe haber una combinación de ambas para poder hacerlo cada vez mejor. Hoy nos encontramos que, en las redes sociales, hay altos cargos de empresas o de instituciones que están en internet y que intervienen en las discusiones.

«Otros libros hacen un planteamiento
global de la comunicación y dejan al
periodismo bastante marginado; éste no»
 
-¿Los gabinetes de comunicación son el futuro laboral para los profesionales de la comunicación, ahora que se pinta tan negro el futuro del periodismo tradicional y se están destruyendo tantos puestos de trabajo?
-Ahora llevamos unos cinco años de crisis, y es una crisis que padecen tanto los medios de comunicación tradicionales como los gabinetes de comunicación. Lo que sí hemos observado desde que llegó la democracia es que la comunicación empresarial es el sector de mayor desarrollo y creación de puestos de trabajo. Es el sector de mayor crecimiento y confío en que, conforme se vaya resolviendo la crisis, siga empujando y atrayendo a los profesionales, incluso tanto y más que los medios de comunicación. Los datos que tenemos muestran que ha habido más profesionales que se han incorporado a los gabinetes que a los medios. De ahí la importancia que tiene que estas materias tengan una presencia mayor en los planes de estudios universitarios y que se hayan creado especialidades universitarias exclusivamente centradas en la comunicación corporativa.  

-Su trabajo profesional como docente de la Universidad Complutense se asocia más con la Comunicación Audiovisual. Sin embargo, llama la atención que este libro trate sobre la comunicación empresarial e institucional.
-Está dentro de mi propio campo. Dentro del periodismo audiovisual encaja también el periodismo audiovisual empresarial e institucional. De hecho he estado durante muchos años dirigiendo una muestra de cine y vídeo empresarial e institucional. Tengo bastantes publicaciones sobre la dimensión audiovisual dentro de la comunicación empresarial e institucional. Tengo cuatro o cinco libros del Festival de Vídeo Empresarial e Institucional del País Vasco y de las muestras de la CEOE en combinación con un festival internacional centrado en este asunto. Lo que no hay que pensar es que el periodismo empresarial e institucional es sólo periodismo impreso. De hecho, esta obra abarca también el audiovisual, el multimedia y las redes, porque mi concepción es una concepción global. De hecho le da una gran importancia al factor audiovisual. El periodista debe dominar todos los lenguajes, no sólo la escritura, y saber cómo relatar un hecho mediante imágenes y mediante sonidos. Y esto, precisamente, es lo que aparece en esta obra.

jueves, 17 de mayo de 2012

Antonio López Hidalgo: «La columna es un género que da calidad al periódico; es necesario en la prensa escrita»

[El periodista y profesor de la Universidad de Sevilla publica el estudio más completo y global sobre este género periodístico bajo el sello de Comunicación Social Ediciones. Por Marta Frechilla]  

 Foto: ELISA ARROYO

«La columna sigue estando de moda, pero ya no
ocupa esa primera línea de batalla de los años 80 y 90»
 

Existen pocos géneros periodísticos tan libres y completos como la columna. En ella cabe de todo, experiencias personales, humor, poesía, sueños, palabrotas... Todo, siempre que cuente con una buena estructura y esté bien cerrada por los dos lados: en definitiva, que arranque con una frase tremenda y termine de modo rotundo. Lo dijo uno de los maestros de la columna, César González-Ruano, y lo repitió otro, Francisco Umbral. Ha sido un género cosechado por periodistas y escritores en España, con profusión y buena pluma. Sin embargo, curiosamente, faltaba un estudio completo, actualizado y que incluyera toda la bibliografía y lo que se ha dicho sobre este artículo de escritor. El periodista y profesor de la Universidad de Sevilla Antonio López Hidalgo trata de llenar este hueco con La columna. Periodismo y literatura en un género plural, un estudio que aborda de forma amena y que se suma a los otros seis títulos publicados en Comunicación Social Ediciones. El libro está disponible en edición tradicional en http://www.comunicacionsocial.es como en formato eBook en http://www.librosdecomunicacion.com.

 -Usted ya había escrito otro libro sobre el género de la columna, Las columnas del periódico, ¿qué aporta de nuevo La columna, el libro que ahora publica?
-Las columnas del periódico lo publiqué en 1996. Fue mi primer trabajo académico, el trabajo de investigación previo a la tesis. En aquel momento era un género muy en boga y no había ningún trabajo sobre este género, de ahí mi interés en hacerlo. Precisamente en aquel año se publicaron otros dos estudios sobre la columna: uno de Fernando López Pan, de la Universidad de Navarra, y otro, El artículo periodístico, de Teodoro León Gross. Los tres estudios eran los primeros, pero miraban la columna desde un punto de vista parcial, desde pocos ángulos. El estudio que publico ahora es muy diferente.  Se puede decir que es mucho más global, más completo que todos los publicados anteriormente, y además está realizado con una perspectiva de tiempo que nos permite ver la columna desde muchos puntos de vista. El otro era una trabajo pionero, pero todavía bastante parcial e incompleto.

-Por lo que dice, el libro La columna es el estudio «más completo que existe hasta el momento» sobre este género periodístico...
-Lo de más completo puede sonar un poco vanidoso, pero puede considerarse el más completo en el sentido de que es el último escrito sobre el tema y que incluye todos los trabajos que se han publicado al respecto. Viene a ser un compendio y, desde ese punto de vista, el trabajo más completo que se ha publicado.

«Un periódico necesita noticias documentadas,
entrevistas, reportajes, editoriales...
Pero si le falta la columna, le falta esa parte
de brillo, de lujo, que da un valor añadido a los medios»

-¿A quién va dirigido?
-El libro va dirigido, obviamente, a estudiantes de Periodismo, a profesores, a periodistas, a cualquier lector y también a todas aquellas personas interesadas en conocer aquellos géneros fronterizos que campan a sus anchas en esa tierra resbaladiza que une y separa periodismo y literatura. Son temas sobre los que se han escrito bastantes estudios incompletos y  por los que crece el interés por investigar, ampliando nuevas perspectivas.

-Usted apunta en el prólogo que ha querido escribir un libro dinámico y de lectura amena, para lo que incluye muchos ejemplos de columnas a modo de ejemplo.
-Aunque es un libro académico, intento que tenga un lenguaje periodístico, ágil, y que sea de fácil lectura, lo que no significa que baje el nivel del contenido, sino que pueda atrapar al lector con el lenguaje, que pueda enterarse del contenido.

-También, ha pretendido abordar «una línea de investigación relativamente novedosa»...  
-En los estudios de los géneros periodísticos que he realizado he intentado siempre ocupar vacíos o abrir caminos donde a veces no los había. Es el caso del libro que publiqué sobre El titular. Solamente se había publicado en los años 80 un trabajo sobre el tema, y no había ningún manual sobre el arte de escribir un título periodístico. En el caso de los géneros complementarios, no había ningún estudio sobre los formatos de lectura rápida, despieces, etcétera. Siempre he tratado de hacer estudios sobre géneros poco estudiados y, en este sentido, La columna también pretende entrar en un género bastante novedoso, a los que los manuales clásicos, como el de Martínez Albertos, apenas le dedicaban un par de páginas.

«Desaparecerán muchos periódicos,
pero la prensa escrita sobrevivirá.
Eso sí, tiene que encontrar su camino»

-La columna empezó a florecer en España a partir de la Transición. ¿En qué momento se encuentra ahora este género?
El libro está disponible en edición papel
en www.comunicacionsocial.es y en
eBook www.librosdecomunicacion.com
-El origen de la columna es el artículo de escritor que se publica a lo largo del siglo XX, sobre todo aquel artículo de colaborador que sobrevive desde la República hasta la muerte de Franco. Ruano y Julio Camba, principalmente, serían sus más claros antecedentes. Cuando muere Franco, el periodista, libre de corsés gracias a la libertad de expresión, y cansado de otros géneros periodísticos de disciplina más estricta, encuentra en la columna el espacio para decir otras cosas y decirlas de manera distinta. Los primeros columnistas eran periodistas esencialmente. Ahora, posiblemente los escritores escriban más columnas que los propios columnistas. Cuestión de mercado, entiendo. Las columnas se nos han vuelto más literarias, y también han perdido el pulso de la calle del estaban impregnadas en los años 90.

-Comentaba que en 1996, cuando escribió Las columnas del periódico, era un género que estaba de moda, igual que lo estaban las tertulias o los debates. ¿La columna sigue siendo un género de moda en este momento o ya pasó su época de esplendor?
-Sigue estando de moda, aunque aquellos años fueran de mayor esplendor que ahora. La columna surge como un género que da una salida a lo que otros géneros no te permiten. Los géneros informativos son géneros muy castrenses, que tienen muchas normas y no te permiten explayarte en tu ego, en tu vida diaria, en tus sueños. No te permiten utilizar una palabra soez o ser demasiado intimista o grosero. La columna vino a llenar este vacío, y los primeros que comenzaron a utilizarla fueron los periodistas, que necesitaban contar otras cosas y hacerlo de manera diferente, de ahí que renueven tanto el lenguaje. Con los años, las columnas se han hecho más educadas, no siempre tocan la actualidad o la tocan de manera marginal. Siguen estando de moda, pero no ocupan esa primera línea de batalla que ocuparon en los 80 y 90. Sigue siendo un género muy leído, que le da calidad al periódico, y se siguen vendiendo libros que son recopilaciones de columnas. Sigue estando de moda y se ha impuesto, si no para siempre, para bastantes años, como un género necesario en la prensa escrita, aunque no tanto en los medios audiovisuales y en la red.

-Es un género atractivo, por la libertad de temas y estructura que confiere al columnista. Usted ha sido columnista, ¿es, quizá, el género que más le gusta?
-Como periodista prefiero los géneros informativos, porque creo que el periodista debe informar. Dentro de ellos, el reportaje es el género más completo, donde el narrador muestra su capacidad de contar las cosas, de poder documentarse, de mostrar la realidad tal como es. O la entrevista, que es estupenda para mostrar el perfil de una persona. Lo bueno que tienen los géneros periodísticos es que se complementan unos con otros. Y la columna es el género más personal. En la columna puedes recurrir no sólo a destripar la realidad, sino contar tus sueños, cómo te ha ido el día e, incluso, fabular e inventar; utilizar la palabra más soez, como hace Arturo Pérez-Reverte, o darle un tono más intimista o de denuncia. Es como un pequeño cajón de sastre donde cabe todo. Desde ese punto de vista, es un género muy completo. Es el género en el que el ingenio es la regla principal, el ingenio y la libertad. Pero también se complementa con otros géneros. Un periódico necesita noticias bien documentadas, entrevistas, reportajes, editoriales... Pero si le falta la columna, le falta esa parte de brillo, de lujo, que le da un valor añadido a los medios.



«El periodismo profesional prácticamente
ha muerto; hoy se hace un periodismo
programado que proviene de
los gabinetes de comunicación»


-El periodismo escrito atraviesa un momento difícil; algunos auguran incluso el final de  los periódicos en papel o, como mínimo, un cambio profundo en la prensa y en los hábitos de los lectores, con un trasvase importante de los mismos hacia los medios digitales.
-Aunque, desde hace muchos años, se anuncie la muerte del periodismo impreso, no creo que sea tal. En los últimos años se han publicado demasiados periódicos impresos, quizá porque la red no era un vehículo que llegara a todo el mundo. No creo que el papel se acabe nunca, lo que sí creo es que habrá menos periódicos, porque es cara la impresión, el papel y la distribución. Es el mensaje que ha llegado desde las propias empresas periodísticas y que todos hemos asumido como algo natural y que va a ocurrir. Yo creo que la prensa escrita seguirá, pero tiene que encontrar su camino, igual que lo tiene que encontrar internet, que es una revolución para la comunicación entre ciudadanos, pero no es todavía un negocio. De momento el futuro de la prensa no está en internet. La prensa sigue siendo rentable, es un negocio y lo seguirá siendo, aunque algunos periódicos tengan deudas y les toque transformarse para ser viables. Debe acudir hacia una información más contrastada, ofrecer textos más analíticos y contar historias, que es lo que siempre ha hecho el periodismo, y dejar las noticias del día para internet, la radio y la televisión. De hecho, cada vez más, los periódicos intentan hacer dos productos diferentes, en papel y en internet. Desaparecerán muchos periódicos, pero creo que el papel sobrevivirá.
Al autor le gusta investigar
sobre géneros poco estudiados,
como ya hizo en El titular.

-Dedica uno de los apartados del libro al WEBLOG, más conocido como Blog. ¿Es el equivalente de la columna, tal como la entendemos, en internet?
-La columna ha encontrado su proyección en internet. Al ser un género tan libre y no estar sujeto a todos los tecnicismos propios de los géneros informativos, lo puede practicar muchísima más gente. La columna tiene algo bueno, lo decía Juan José Millás: es un género que sirve para experimentar, en el que los escritores buscan nuevas formas de expresión que después llevan a sus ensayos, a sus novelas, a otros textos, tanto literarios como periodísticos. Es la rata de laboratorio sobre la que se hacen muchos experimentos narrativos. Desde ese punto de vista, lo mismo que no tuvo eco en radio y televisión, se está desarrollando en la red. Pero no, el blog no es el equivalente a la columna. El blog puedes utilizarlo para hacer columnas, pero puedes publicar una novela por entregas, reportajes... De hecho, en Iberoamerica hay muchos blogs dedicados a hacer reportajes o textos informativos.    

-El debate sobre el futuro del periodismo, la situación laboral de los periodistas y la precariedad laboral que muchos de ellos sufren, está en la calle. Así que no puedo evitar pedirle su opinión, sobre todo teniendo en cuenta que escribió sobre la precarización de los periodistas en el libro El periodista en su soledad, también publicado por la Editorial Comunicación Social.
-Sobre esta situación he escrito bastante y no precisamente ahora, sino hace 15 años, porque ya se veía venir. La crisis económica lo que ha hecho es agravar el problema. Por una parte, las nuevas tecnologías han hecho que todo se agilice y, al agilizarlo, que sobren profesionales. El periodismo profesional prácticamente ha muerto. Hoy el periodismo que se hace es un periodismo programado que proviene de los gabinetes de comunicación de partidos políticos, sindicatos, instituciones, ONG's... Los medios de comunicación son unos intermediarios entre las instituciones y los lectores. Los comunicados y las notas de prensa llegan perfectamente redactados y apenas se modifican. Antes, cuando yo trabajaba en los medios, teníamos que salir a la calle a buscar informaciones, a contrastarlas, a verificarlas... porque, si no, no había noticias para llenar el periódico. Hoy las nuevas tecnologías han hecho que las cosas se simplifiquen, pero también que la información esté menos contrastada, sea menos profesional, que todos los periódicos se parezcan porque las fuentes son las mismas. Estamos asistiendo a la muerte del periodismo tradicional.

«El lector está demandando que le
cuenten historias, que es lo que siempre
ha hecho el periodismo tradicional»
 
El periodista en su soledad, un
libro de López Hidalgo que
aborda las consecuencias de
la precariedad en el periodismo.

-¿Hay alguna alternativa para que sobreviva el periodismo tradicional?
-Sí, muy fácil, volver a hacer periodismo: buscar noticias, verificar la realidad, contrastarla... Algo que apenas se hace o que se hace en un porcentaje muy bajo. Aunque yo estoy convencido de que se volverá a hacer periodismo. Lo que pasa es que tenemos una democracia en que no interesa ese periodismo tradicional; interesa que los medios estén controlados, y ese control lleva a la precarización de los periodistas, que es la mejor forma de coartar la libertad de expresión. Cuando un periodista no está para contar lo que le dicen, sino para dudar de lo que le dicen y contrastarlo con otras fuentes. La objetividad no está en la ética, sino en el método de trabajo. Pero para contrastar necesita tiempo, muchas horas y dinero para vivir, y eso es lo que el mercado no le va a dar.

-¿Y la gente pide este periodismo tradicional, contrastado?
-El lector está demandando ese periodismo, está cansado de que todos los periódicos y todos los espacios informativos de los audiovisuales sean iguales, de ir a la red y que no le aporte nada nuevo. Hoy que tenemos las mejores tecnologías para comunicarnos mejor, es cuando las tecnologías nos dan la comunicación más vacía. En internet parece que está todo, pero no hay nada. Tenemos medios, pero medios que no nos permiten contar nada.       

-¿La columna cierra un ciclo dentro de los libros dedicados por usted a géneros periodísticos? ¿Está trabajando ahora en algún otro libro?
-Hay un proyecto de libro sobre los géneros biográficos. Se han hecho algunas cosas, pero muy poco, sobre la entrevista, la semblanza, la necrológica, el reportaje biográfico, los diarios de personajes... géneros que no se han estudiado o se han estudiado de manera parcial. Después me gustaría hacer algo sobre dos aspectos muy interesantes. Uno, el periodismo narrativo o periodismo informativo de narración, ese tipo de reportaje que nace con John Hersey, en Hiroshima, o Truman Capote, en A sangre fría, el antecedente de lo que después se va a llamar el Nuevo Periodismo Norteamericano, que en realidad se hacía también en Iberoamérica. En España, menos, porque coincidía con la dictadura. Curiosamente este periodismo está muy en vigor en este momento en Iberoamérica.

-Igual es el futuro para recuperar ese periodismo tradicional...
-Puede ser el futuro o una vía nueva y diferente de conseguirlo. En cualquier caso, es muy curiosa. Los periodistas, aparte de trabajar en un medio de comunicación, han creado revistas para publicar este gran reportaje, de periodismo narrativo, que también publican en blogs, y que las editoriales comienzan a demandar porque se vende muchísimo. De hecho, en ocasiones supera en ventas al género de ficción. Mientras en América Latina está en vigor, que es una vuelta al periodismo tradicional, en España no se hace. Es como si estuviéramos descontextualizados. El segundo campo que me interesa es el de los reportajes en clave de cómic, como los realizados por Joe Sacco. Él se documenta, contrasta la información, hace fotos y, sobre esas fotos, interpreta la realidad con dibujos. Ahí hay una vía abierta que no sé hasta donde llegará, pero que es muy interesante. Son alternativas, otro tipo de periodismo y de dar respuesta a lo que busca el lector: que le cuenten historias que no aparecen en los medios.

jueves, 10 de mayo de 2012

Comunicación Social Ediciones firma un convenio con CIESPAL, centro de referencia en el ámbito de la comunicación en Iberoamérica


[La editorial distribuirá el fondo bibliográfico de este centro internacional a través de su portal www.librosdecomunicacion.com, pionero en la distribución digital de libros especializados en comunicación]

Fernando Checa y Pedro J. Crespo, tras la firma del convenio.
El director de la editorial española Comunicación Social, Pedro J. Crespo, y el director del CIESPAL (Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina), Fernando Checa, han firmado un convenio para la distribución digital a través del portal de distribución electrónica www.librosdecomunicacion.com del fondo bibliográfico del CIESPAL, un organismo internacional de primer orden dentro del ámbito de la comunicación. El acto tuvo lugar ayer por la tarde (hora local) en el marco del XI Congreso de la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC), que entre el 9 y el 11 de mayo reúne en Montevideo (Uruguay) a los principales investigadores de comunicación de Iberoamérica.

Comunicación Social, editorial española con sedes en Salamanca, Zamora y Sevilla, puso en marcha a principios de año el primer portal de distribución electrónica de libros digitales especializados en comunicación www.librosdecomunicacion.com, con el fin de conseguir la máxima difusión de las últimas investigaciones en comunicación realizadas en el ámbito iberoamericano y facilitar su acceso a estudiantes, docentes e investigadores.

El objetivo de la editorial es aglutinar estas investigaciones en un único portal que incluya también la producción de diferentes instituciones. Entre las primeras que se han sumado al proyecto está el CIESPAL, uno de los principales centros de referencia en los estudios de comunicación en Iberoamérica. De hecho, en una época en que América estaba asolada por las dictaduras, este centro pionero abrió el debate sobre la importancia de la comunicación como medio para fomentar las libertades.

Comunicación Social también tiene prevista la firma en las próximas semanas de un convenio similar con Omar Raúl Martínez, director de la Fundación Manuel Buendía y de la Revista Mexicana de Comunicación, una publicación concebida como un espacio de debate sobre el quehacer de los medios de comunicación y los periodistas.

lunes, 7 de mayo de 2012

Marcial Murciano: «Hoy, que todo está globalizado, no tiene sentido trabajar la investigación en comunicación desde las perspectivas nacionales»


[El director del Observatorio Iberoamericano de la Comunicación destaca el éxito de la revista Conexiones y prevé una buena acogida para el primer portal de distribución de libros digitales especializados en comunicación, promovido por Comunicación Social Ediciones. M. Frechilla]

El catedrático presentará la Colección Espacio
Iberoamericano, editada por Comunicación Social,
durante el XI Congreso de ALAIC en Montevideo
 
Marcial Murciano tiene un curriculum vitae larguísimo. A su trabajo como miembro de comités científicos nacionales de evaluación de la investigación y la docencia y catedrático de Políticas de Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona, suma la responsabilidad de haber sido decano de la misma facultad y presidente de la Conferencia de Decanos de Facultades de Comunicación. Pero hoy, en esta entrevista, nos habla de la investigación en comunicación en Iberoamérica, de su trabajo como director del Observatorio Iberoamericano de la Comunicación y de su participación en el Congreso de ALAIC (Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación), que se celebrará del 9 al 11 de mayo en Montevideo, donde presentará la revista Conexiones y la Colección EspacioIberoamericano, que publica Comunicación Social Ediciones.

 -Como director de la Colección Espacio Iberoamericano (Comunicación Social Ediciones), podría decirnos qué objetivos se marca para esta colección. ¿Qué espera de ella?
-La Colección Espacio Iberoamericano, como la revista Conexiones o el trabajo del Observatorio, intenta contribuir a crear un campo científico interconectado entre todos los pensadores e investigadores de la comunicación en español del marco iberoamericano. Hoy en día, que todo está globalizado, no tiene sentido trabajar desde las perspectivas nacionales. El objetivo principal es poner en común toda la investigación que se está realizando en español, que tiene una misma matriz, unos mismos autores y que, por tanto, ofrece elementos de reflexión y aportes desde los diferentes lugares donde se investiga.

«El formato del libro digital,
con los precios adecuados a
este mercado global, va a tener
un gran éxito a medio plazo»

-Usted dirige la Red RIEC,¿en qué consiste esta red?
-La Red RIEC es un proyecto de cooperación interuniversitaria entre seis o siete universidades de España, Argentina, Chile, Brasil, México y Puerto Rico, y que tiene una voluntad de ampliarse. En esta reunión próxima que vamos a celebrar en octubre en Lima, vamos a incorporar a dos nuevas universidades: una de Perú (la Universidad de Lima) y otra de Venezuela (Universidad Católica Andrés Bello). Ya están admitidas y se integrarán en la reunión de este año. La Red RIEC se encarga de desarrollar un proyecto de cooperación en investigación en comunicación, y también de todo lo que implica, como las publicaciones; el trabajo en temas típicos de la cooperación interuniversitaria, como son ofrecer elementos, reflexiones y perspectivas al trabajo científico-pedagógico; y de actividades de divulgación de la investigación. La red está formada a partir de un acuerdo de las universidades, que las vincula en la voluntad de hacer estos temas. Cuando llega la reunión plenaria, se revisan los objetivos y se marcan otros nuevos para la anualidad siguiente.

«Podemos valorar la
revista Conexiones
  como un éxito»
-La revista Conexiones es la plataforma de comunicación de la red, ¿en qué ha consistido este proyecto de la revista, que ya lleva seis números publicados?
-Es nuestra aportación más significativa. Uno de nuestros principales objetivos fue marcar una publicación como Conexiones, que, en un primer momento permitiera visualizar los grupos de investigación y los trabajos de investigación que había detrás de cada uno de los miembros de la red. Por ejemplo, el núcleo de Chile trabaja sobre la comunicación en la educación; Sao Paulo, sobre comunicación y el consumo, etcétera. Nos parecía que era interesante poner este trabajo en común para la Red RIEC y en común para el conjunto de la investigación. Podemos valorarlo de éxito. La publicación tiene sólo tres años de vida, ha cumplido con sus expectativas de crear cada año los dos números que estaban previstos. Uno de los objetivos es que la revista fuera indexada y así ha sido, y esto permite que la investigación tenga una repercusión elevada.

-Usted también preside el Observatorio Iberoamericano de la Comunicación, ¿qué es? ¿Cuáles son sus objetivos?
-El Observatorio es un núcleo de investigación dinámica, ­es decir, que se va ampliando­ y cooperativa. Tiene unas líneas de investigación principales: tecnologías, técnicas de comunicación, audiovisual... A partir de esas líneas, concursa a los planes nacionales e internacionales de investigación. Por ejemplo, hemos terminado un análisis de políticas públicas para la sociedad de la información, y vamos a abrir otro proyecto sobre las industrias creativas en el horizonte de la sociedad de la información. También estudiaremos en Lima la posibilidad de hacer un análisis comparativo de la transformación en el contenido de la información...En ese sentido, el Observatorio promueve actividades de investigación, trabaja en cooperación interuniversitaria, en temas de docencia (grado, posgrado y másters), publica una revista (Conexiones) e impulsa publicaciones como las que están en la Colección Espacio Iberoamericano.

-¿Qué otras medidas podrían favorecer la investigación interuniversitaria en comunicación, tan positiva para el desarrollo de esta ciencia social?
-Normalmente, lo que puede favorecer la financiación es poner más dinero en el sistema para que haya más movilidad y que los alumnos de investigación que, normalmente están en los másteres y doctorados, puedan desplazarse, hacer estancias largas, de doctorado, o cortas, de profundización en sus temas de estudio. También, para que puedan trabajar con los investigadores que están en un proyecto en una red. Cuando hablamos de publicaciones de un espacio iberoamericano, como en este caso, la financiación también sirve para que esas publicaciones que no son tan comerciales tengan una vitalidad. En fin, llevar a cabo todas aquellas medidas que promuevan los contactos supranacionales, por ejemplo, para costear esos encuentros como el que vamos a tener en Lima. Todo ello requiere una estructura, un gasto, para desarrollar todas aquellas medidas que favorecen el establecimiento de las redes de contacto.

«El portal http://www.librosdecomunicacion.com/
facilita que una persona se descargue una
publicación, en este caso de una editorial
ubicada en Zamora como Comunicación
Social, y hacerlo a un precio interesante»
 
-¿Cuál es la naturaleza de su participación en el XICongreso de ALAIC (Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación) en Montevideo?
-Yo soy miembro casi fundador de la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC) y también de la Federación de Facultades de Comunicación de América Latina (FELAFACS). Ambas tienen periódicamente un congreso al que acudo regularmente. Para este congreso de ALAIC voy a presentar una comunicación con el tema de la Investigación en Políticas de Comunicación en la Sociedad de la Información, en el que he estado trabajando los últimos tres años. También presentaré la revista Conexiones y la Colección Espacio Iberoamericana. La revista ya la conocían, pero la colección, como echó a andar en 2011, todavía no.

-Hablando del estado de la investigación, ¿en qué punto se halla la investigación en comunicación en Iberoamérica, sobre todo estableciendo una comparativa con otros ámbitos, como el anglosajón?
-La investigación de la comunicación se mueve en varios parámetros. Pero los temas más dinámicos son los que se relacionan con los problemas contemporáneos. Y, claro, el asunto que centra en la actualidad una gran parte de las investigaciones son los problemas relacionados con la globalización. También, la revolución tecnológica y la convergencia digital. Es decir, los que se relacionan con los fenómenos de la construcción de un planeta cada vez más integrado, y cómo afecta eso a las diferentes instancias de la vida social y a las formas de comunicarse. Estos temas son los que ocupan a los investigadores, aparte de los tradicionales, como la metodología, los aspectos históricos... La diferencia está en que el mundo anglosajón es más desarrollado, más dinámico, y es donde gran parte de estas transformaciones se está produciendo. En ese sentido diríamos que la calidad y la organización que tiene para la investigación son más avanzados y más desarrollados y, de alguna manera, marca la agenda de la investigación. La cultura hispánica y el ámbito iberoamericano se mueven en un escalón más abajo y, de alguna manera, interpretan o desarrollan parte de la investigación que está en la agenda internacional.

«El mundo anglosajón marca
la agenda de la investigación.
El ámbito iberoamericano se
mueve en un escalón más abajo»
 
-Comunicación Social Ediciones va a presentar en el Congreso de ALAIC http://www.librosdecomunicacion.com/, el primer portal de distribución de libros digitales especializados en comunicación y escritos en español. ¿Qué le parece el proyecto, ahora que está alcanzando tanto éxito el formato del libro electrónico, el eBook?
-El panorama tradicional de las formas de comunicación es un panorama relativamente estable, construido en el siglo pasado, que no se había movido mucho, menos la radio y la televisión que han modificado el mundo tradicional de lo impreso. Ahora, este final de siglo, con toda la revolución digital, está produciendo una innovación que va a transformar a medio plazo la lectura y la distribución electrónica. Es una realidad. En el libro universitario y en los formatos universitarios se producirá fácilmente. Esta colección facilita que una persona, por ejemplo, que esté en Guayaquil y esté al tanto de la bibliografía, se pueda descargar al día siguiente de su aparición una publicación, en este caso, de una editorial ubicada en Zamora, y hacerlo a un precio interesante. Esto, en épocas anteriores, requería procesos mucho más complejos, más lentos. El libro se tenía que hacer notar, entrar en la bibliografía, ser citado y, finalmente, ser adquirido o que existiera interés por su adquisición. Era un proceso de no menos de dos años y un proceso físico costoso hasta que el libro llegaba a su usuario final. El formato del libro digital, con los precios adecuados a este mercado global, va a tener un gran éxito y una gran aceptación a medio plazo.

-Usted, que conoce a los investigadores y los derroteros que está tomando la investigación en comunicación, ¿podría apuntar algunos de los trabajos que más le han llamado la atención?
-De hecho, como he comentado anteriormente, hay unas culturas nacionales de investigación, es decir, en un lugar determinado el pensamiento crítico es muy fuerte y hay una voluntad investigadora muy crítica. Pero, aparte de esas culturas o núcleos particulares de investigación ­por ejemplo, hay lugares donde la investigación en semiótica es muy fuerte­, la agenda es internacional. En ella están las metodologías para analizar los fenómenos, las transiciones hacia el mundo globalizado, el desarrollo de las nuevas tecnologías y sus implicaciones en determinadas áreas específicas, la televisión digital, los temas de la participación democrática a través de los instrumentos tecnológicos... La agenda de alguna manera está bastante internacionalizada y las culturas de investigación nacionales lo que hacen es una puesta al día de sus temas y de aquello que tiene más demanda, que no es una demanda local, sino global. Todo lo que vemos está en la agenda mundial cada día y lo vemos todos, porque los circuitos de noticias y los circuitos de imágenes, las noticias, son asequibles a todo el mundo. Todo el mundo sabe en qué fase está el calentamiento global, en qué fase está la primavera árabe, la crisis europea, la relación del presidente de los Estados Unidos... Todo está en una agenda global e, igualmente, los temas de desarrollo de investigación en comunicación también están en una agenda global.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Comunicación Social Ediciones presenta en Montevideo el primer portal de distribución digital de libros de comunicación: www.librosdecomunicacion.com


[La editorial firmará un convenio para la distribución de los fondos bibliográficos del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL)]

La editorial Comunicación Social presentará el próximo 9 de marzo en Montevideo, en el marco del XI Congreso de ALAIC (Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación), su nuevo portal www.librosdecomunicacion.com, el primer portal de distribución electrónica de libros digitales especializados en Ciencias de la Comunicación. La editorial española con sedes en Zamora, Salamanca y Sevilla puso en marcha esta plataforma en internet para la distribución de los libros en formato eBook lanzados por la editorial, pero también con el objetivo de distribuir los fondos de otras instituciones, como universidades, asociaciones o centros de investigación. De hecho, el próximo 9 de mayo aprovechando su presencia en Montevideo, firmará un convenio de colaboración para la distribución de los fondos bibliográficos del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL) a través de www.librosdecomunicacion.com .

El profesor mexicano Raúl Trejo.
 El proyecto del portal, el primero que existe dedicado a la distribución de libros especializados en Comunicación, surgió tras detectar la necesidad, apuntada por numerosos investigadores, de acceder de manera inmediata a textos especializados en comunicación. En este sentido, el portal www.librosdecomunicacion.com quiere contribuir a terminar con el «costoso desconocimiento de lo que se hace en cada nación» iberoamericana dentro del campo de la Comunicación, como comenta  el profesor mexicano Raúl Trejo Delarbre en una entrevista publicada en este mismo blog.

«En América Latina los profesores involucrados en carreras de Comunicación, en su gran mayoría, están poco actualizados acerca de la reflexión y la investigación en España, pero también en cada uno de nuestros países. En las universidades colombianas se conoce y lee poco lo que escriben académicos chilenos y mexicanos; en México circula poco y mal la producción argentina. Y todos juntos, compartimos una enorme ignorancia acerca de la vital producción académica que hay en Brasil», explica el profesor mexicano, autor junto con Raúl Fuentes Navarro y Enrique E. Sánchez del libro Qué pasa con el estudio de los medios.

El portal responde a la necesidad,
apuntada por numerosos investigadores,
de acceder de manera inmediata a
textos especializados en Comunicación

Para acabar con esta situación que hace que los libros españoles lleguen a los países iberoamericanos a cuentagotas y a precios tan elevados, «con dotaciones de tan escasos ejemplares que apenas alcanzan a ser conocidos por unas cuantas docenas en cada sitio», nace este portal. Y lo hace con el afán de aglutinar en un mismo lugar, en este sitio web, el mayor número de investigaciones y las de mayor calidad, y que sirva así de revulsivo para dinamizar los estudios y la producción académica en comunicación social en Iberoamérica sirviéndose de los nuevos avances tecnológicos. Porque como explica Trejo en la misma entrevista, «no hemos aprendido a utilizar internet para la difusión de nuestros trabajos. Desde luego, en cada uno de nuestros países hay un puñado de académicos que están más o menos al día, que leen o al menos se enteran de la nueva producción de los colegas a los que encuentran en congresos internacionales o que participan en algunas revistas de circulación iberoamericana, pero son los menos. Hay mucho por hacer en la difusión de esos trabajos. Tengo la impresión de que quienes lo harán mejor, lo mismo como autores que como lectores, serán los académicos jóvenes que emplean internet sin los atavismos de muchos de los colegas de mi generación».

El portal funciona siguiendo un modelo de descarga. El usuario, de una manera muy sencilla, se ‘baja’ el archivo del libro que le interese, que podrá utilizar en diferentes dispositivos. Además, lo consigue a un precio muy bajo.

La plataforma, sirviéndose de los
últimos avances tecnológicos,
aglutinará lo mejor de las investigaciones
de Comunicación en español y portugués
 
Porque entre los objetivos de www.librosdecomunicacion.com está solventar uno de los problemas con los que en este momento se encuentra el lector: el altísimo precio que alcanzan en Iberoamérica los libros editados en formato tradicional en terceros países, provocado en gran medida por los altos costes que conlleva su distribución y los abusivos márgenes que se quedan los intermediarios. En este sentido, el portal nace con la voluntad de cambiar esta situación y democratizar el acceso a los libros especializados en Comunicación.

El formato en que se presentan en este momento los libros digitales distribuidos a través de www.librosdecomunicacion.com es el PDF, pero en breve también se podrán descargar en formato e-Pub; y acceder en streaming a su contenido, para lo que ahora mismo Comunicación Social está estudiando la implementación de este sistema de lectura on line con sus socios tecnológicos.

Fernando Checa, director del CIESPAL, institución con la que  Comunicación
Social Ediciones ha alcanzado un acuerdo para la distribución de sus fondos bibliográficos.

De momento, www.librosdecomunicacion.com integra los fondos bibliográficos de Comunicación Social Ediciones y sumará los fondos bibliográficos publicados por el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL) —organismo internacional nacido a partir de un convenio suscrito en 1959 entre el Gobierno de Ecuador, la UNESCO y la Universidad Central de Ecuador—. Será a partir de la próxima semana, con la firma del convenio de alianza entre el editor de Comunicación Social Ediciones, Pedro J. Crespo, y el director general del CIESPAL, Fernando Checa, coincidiendo con el XI Congreso de ALAIC que se celebra del 9 al 11 de mayo en Montevideo (Uruguay).

Con la distribución digital queremos
solventar el problema del altísimo
precio que tienen en Iberoamérica
los libros editados en otros países



Comunicación Social Ediciones también tiene prevista la firma en las próximas semanas de un convenio similar con la Fundación Manuel Buendía, editora, entre otras publicaciones, de la Revista Mexicana de Comunicación, una publicación concebida como un espacio de debate sobre el quehacer de los medios de comunicación y los periodistas.
 
 Sólo es el principio. La editorial y promotora de www.librosdecomunicacion.com invita a todas las instituciones académicas iberoamericanas a participar en este portal, ya se trate de universidades, centros de investigación, departamentos de facultades o asociaciones, ya que, sin duda, contribuirá al mejor conocimiento de los trabajos de investigación que llevan a cabo y que, en muchos casos, son desconocidos por el resto de la comunidad académica por carencias en la difusión de los mismos.
 
En esta línea de difusión de la investigación en Comunicación que se lleva a cabo a uno y otro lado del Atlántico, Comunicación Social Ediciones presentará en el marco del XI Congreso de ALAIC en Montevideo su Colección Espacio Iberoamericano y los últimos títulos que ha publicado dentro de esta colección que potencia el mejor conocimiento de la investigación de la comunicación en Iberoamérica.

En primer lugar, Qué pasa con el estudio de los medios, escrito por los profesores mexicanos Raúl Fuentes Navarro, Enrique E. Sánchez Ruiz y Raúl Trejo Delarbre, con la presencia del primero de ellos y del director de la colección, el catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona Marcial Murciano.
 
También, Comunicación y culturas del consumo, coordinado por la profesora brasileña Maria Aparecida Baccega, que asistirá a la presentación en Montevideo. El tercero de los títulos es Educación, ciencia y cultura, coordinado por Lucila Hinojosa Córdova, a cuya presentación acudirá Delia Crovi, una de las autoras que ha analizado en este libro las comunidades universitarias mexicanas.

Comunicación Social Ediciones también presentará en Montevideo los tres últimos títulos de su  Colección Espacio Iberoamericano


viernes, 27 de abril de 2012

Raúl Trejo: «En ambos flancos del Atlántico se mantiene un costoso desconocimiento de los estudios de comunicación que se llevan a cabo en cada nación»

[Raúl Trejo, Raúl Fuentes y Enrique E. Sánchez publican Qué pasa con el estudio de los medios con el sello Comunicación Social Ediciones.  Por Marta Frechilla]

El estudio de los medios de comunicación no es estático, sobre todo cuando fenómenos como la irrupción de internet y de los nuevos medios cambian radicalmente los esquemas de la investigación en comunicación. Por eso, los mexicanos Raúl Fuentes, Enrique E. Sánchez y Raúl Trejo, tres investigadores en comunicación de primera línea y con una larga trayectoria a sus espaldas, se han sentado a escribir un nuevo libro en el que, como su título indica, debaten Qué pasa con el estudio de los medios. Raúl Trejo nos avanza en esta entrevista algunas claves de la obra, publicada por Comunicación Social Ediciones dentro de su nueva colección Espacio Iberoamericano, y que puede adquirirse tanto en edición tradicional como en eBook en la web http://www.comunicacionsocial.es/. 

Fuentes, Sánchez y Trejo, con un ejemplar de Qué pasa con el estudio de los
medios
, en la última edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
 
-La primera pregunta sería precisamente ésa: ¿Qué pasa con el estudio de los medios?
-El estudio de los medios se encuentra, hoy en día, en el centro de las preocupaciones de las ciencias sociales. Ocurre, entonces, que se trata de un estudio creciente e inevitablemente interdisciplinario y que transita, no sin dificultades, de los ámbitos académicos a los medios mismos y viceversa.

-¿Por qué este libro es oportuno en este momento?
-Porque a todo el mundo le interesan los medios. Pero no todos, en todas las ocasiones, pueden convertirse en analistas exprés de la comunicación mediática. El libro describe las vicisitudes de la investigación acerca de los medios, la contrasta con otras áreas de las ciencias sociales y enfatiza la necesidad de recuperar el espíritu crítico en estos enfoques.

«El periodismo requiere de habilidades y
vocación específicas, sobre todo de una
intensa fascinación por la actualidad»

-En el libro hablan de que muchas veces se confunde periodista con comunicador, cuando comunicador es un concepto mucho más amplio que abarca a más profesionales. ¿Cómo lo definirían?
-En lo personal, me parece que el comunicador es el que comunica. En tanto que el comunicólogo es el que estudia la comunicación. Comunicador, en efecto, es un concepto más ambicioso que el de periodista. Pero el periodismo requiere de habilidades y vocación específicas, sobre todo de una intensa fascinación por la actualidad, por la noticia, que no necesariamente experimenta cualquier comunicador.

-Dicen en el libro «La colectividad (de los comunicólogos) está todavía lejos de haberse dotado de una identidad más o menos homogénea o una disciplina bien articulada que sustente tal identidad». Pero seguro que cada uno de ustedes tiene claro, al menos desde sus personales puntos de vista, qué es un comunicólogo...
-Se trata, para seguir con la respuesta anterior, del especialista que se dedica al estudio de los medios de comunicación. Por lo general, ese estudio se practica desde instituciones universitarias, pero cada vez hay más espacio para él en gabinetes de asesoría en materia de comunicación, ministerios gubernamentales, organismos sociales, etcétera. El comunicólogo trata de entender las lógicas inherentes a la formulación y propagación de mensajes, sus formas de transmisión, los efectos que pueden contribuir a suscitar en los públicos, la situación de las empresas e instituciones que comunican a públicos masivos, el uso de nuevas tecnologías, los parámetros normativos para esas actividades, sus implicaciones económicas y su historia, etcétera. Por eso se trata de una actividad que requiere de enfoques multidisciplinarios.

«Los libros españoles suelen llegar a casi todos
nuestros países con tan escasos ejemplares
que apenas alcanzan a ser conocidos por
unas cuantas docenas de personas»

-Fuentes analiza la triple marginalidad a la que han sido sometidos los estudios de la comunicación, con respecto a las ciencias sociales y a la investigación científica en general. Sánchez Ruiz repasa los cambios ideológicos que han dominado las Ciencias Sociales en Iberoamérica, desde un espíritu más crítico en los años 60 y 70 que ha ido perdiendo fuelle. Y usted hace un recorrido bibliográfico por los estudios de los comunicólogos. Haga una breve exposición de sus conclusiones para abrir boca entre los lectores.
-Del texto de mi colega Raúl Fuentes, además de su idea acerca de la «triple marginalidad» que han padecido los estudios acerca de los medios, destaco la exhortación a seguir reflexionando, desde el análisis de la comunicación, acerca del contexto académico y metodológico de esta labor. En el trabajo de mi también colega Enrique Sánchez Ruiz sobresalen el carácter complejo y transdisciplinario de la investigación acerca de los medios, así como la necesidad de interactuar con reflexiones teóricas para trascender el frecuente empirismo de numerosos estudios. Mi contribución al libro subraya el interés reciente que el estudio de la comunicación despierta en variadas ramas de las ciencias sociales y la exigencia que esta situación impone para que quienes estamos comprometidos con estos temas miremos con atención a esas áreas de la investigación social.

-Son importantes los análisis que hagan desde Iberoamérica, teniendo en cuenta que en un reciente diálogo de uno de ustedes (Raúl Fuentes) con Miquel de Moragas, recordaban que, por la situación política en España, el flujo y el influjo de los estudios de comunicación venía más de Iberoamérica hacia España que al revés. ¿Cuál es la situación hoy en día?
«Internet ha alterado los estudios de
comunicación desde la esencia misma
de sus esquemas teóricos»
-Creo que si pensamos en las amplias comunidades académicas que se dedican en nuestros países a estos temas, tendremos que reconocer que en ambos flancos del Atlántico se mantiene, en lo fundamental, un costoso desconocimiento de lo que se hace en cada nación. En América Latina los profesores involucrados en carreras de Comunicación, en su gran mayoría, están poco actualizados acerca de la reflexión y la investigación en España, pero también en cada uno de nuestros países. En las universidades colombianas se conoce y lee poco lo que escriben académicos chilenos y mexicanos, en México circula poco y mal la producción argentina, etcétera. Los libros españoles suelen llegar a casi todos nuestros países, pero con dotaciones de tan escasos ejemplares que apenas alcanzan a ser conocidos por unas cuantas docenas en cada sitio. Y todos juntos, compartimos una enorme ignorancia acerca de la vital producción académica que hay en Brasil. No hemos aprendido a utilizar internet para la difusión de nuestros trabajos. Desde luego, casi en cada uno de nuestros países hay un puñado de académicos que están más o menos al día, que leen o al menos se enteran de la nueva producción de los colegas a los que encuentran en congresos internacionales o que participan en algunas revistas de circulación iberoamericana, pero son los menos. Hay mucho por hacer en la difusión de esos trabajos. Tengo la impresión de que quienes lo harán mejor, lo mismo como autores que como lectores, serán los académicos jóvenes que emplean internet sin los atavismos de muchos de los colegas de mi generación.

-¿Dominan los autores e investigadores anglosajones y los franceses en los estudios de comunicación?
-Entre ellos hay algunos autores que han destacado por su reflexión panorámica, teórica, acerca de asuntos respecto de los cuales muchos latinoamericanos han escrito solamente estudios de caso. Allí radica la influencia principal de autores de tales países. En ello influye, desde luego, la existencia de más traducciones del inglés y del francés que de otras lenguas. Hoy en día en América Latina por ejemplo, y supongo que también en España, es difícil que un editor se arriesgue a traducir y publicar a un investigador chino, o a alguno de un país africano. Pero en las revistas especializadas aparecen cada vez más artículos de autores que trabajan con originalidad y rigor en países que destacaban poco en la investigación sobre estos asuntos.

-Dado que hacen un amplio repaso bibliográfico, recomiende un libro que sea referencia en los estudios de comunicación, el que no hay que perderse...
-Ya sabemos que en gustos se rompen géneros. A mí siempre me ha parecido brillante el desparpajo y la creatividad de Marshall McLuhan. Entre otros, su libro La comprensión de los medios como las extensiones del hombre me parece indispensable. Lo he tenido como lectura básica en varios de mis seminarios de posgrado y los estudiantes lo encuentran muy actual. Estoy seguro de que mis colegas Fuentes Navarro y Sánchez Ruiz tendrán sus propios gustos.

«No hemos aprendido a utilizar internet
para la difusión de nuestros trabajos; 
lo harán mejor los académicos jóvenes»
 
-Los nuevos medios (internet) han cambiado el discurso comunicativo. ¿Cómo han influido en los estudios de comunicación?
-Internet, con su apertura a la interactividad, rompió el paradigma de los medios convencionales que suponía que la comunicación transitaba solamente del emisor a los receptores. Es decir, la red ha alterado a los estudios de comunicación desde la esencia misma de sus esquemas teóricos. Además, ha sido un medio (o un ámbito para la presencia de muchos medios, según se le quiera ver) cuyo desarrollo hemos presenciado paso a paso. Nunca el crecimiento de un medio de comunicación había sido tan visible de manera abierta y para tantos interesados en él. En tercer término, internet ha sido, entre muchas otras cosas, una plataforma para difundir lo que se dice y estudia acerca de ella. Ha comenzado a transformar las prácticas en materia de distribución e intercambio entre los investigadores en todas las áreas del conocimiento incluyendo también —desde luego— a quienes estudian la comunicación. En cuarto lugar, internet está creando nuevas prácticas sociales que obligan a un acercamiento multidisciplinario y que requiere de los comunicólogos, o de los científicos sociales volcados en el estudio de los medios, de una mirada más abierta y desprejuiciada, pero a la vez más exigente y atenta que nunca antes. Se trata de una actualización de paradigmas y enfoques que puede ser desconcertante para muchos, pero que, antes que nada, resulta fascinante.